31 de agosto, 2026
Fieles hasta la muerte | Pastor Erick Miranda | Hechos 7: 1-60, 8:1
Reunión Dominical
En esta prédica, el Pastor Erick Miranda nos lleva a reflexionar sobre el tema "Fieles hasta la muerte", basado en Hechos 7:1-60 y 8:1. A través de la defensa de Esteban ante el sanedrín, se nos presenta un poderoso recordatorio de la fidelidad a Cristo, incluso en medio de la adversidad y la persecución.
Contexto de la Prédica
Esteban, mientras proclamaba el evangelio y realizaba milagros, fue arrestado y llevado ante el consejo de sacerdotes, donde se le acusó falsamente de hablar en contra del templo y de la ley. Su respuesta es un discurso extenso que defiende la obra de Cristo y revela la historia de Israel.
Argumentos de Esteban
Esteban presenta tres argumentos clave en su defensa:
- La gloria de Dios no está confinada a un lugar: Esteban señala que la manifestación de la gloria de Dios se dio antes de que existiera Jerusalén, como en el caso de Abraham en Mesopotamia.
- Rechazo de los mensajeros de Dios: A lo largo de la historia, el pueblo de Israel ha rechazado a los mensajeros que Dios les envió, incluyendo a José y Moisés.
- La omnipresencia de Dios: Ninguna edificación humana puede contener a Dios, quien es omnipresente y no se limita a un templo físico.
La Respuesta del Sanedrín
Al escuchar la defensa de Esteban, los miembros del sanedrín se sintieron ofendidos y furiosos. Esteban, lleno del Espíritu Santo, ve la gloria de Dios y a Jesús a la diestra del Padre, lo que provoca aún más la ira de sus acusadores.
La Muerte de Esteban
Esteban es apedreado, y en sus últimos momentos, clama a Jesús, pidiendo que reciba su espíritu y perdonando a sus enemigos. Su muerte refleja la de Cristo, mostrando la valentía y la fidelidad de un siervo de Dios hasta el final.
Aplicación
La historia de Esteban nos desafía a vivir con una fe inquebrantable, recordando que la presencia de Dios está con nosotros en cualquier lugar. Debemos ser conscientes de que somos el templo del Espíritu Santo y que nuestra adoración no debe estar limitada a un lugar físico. En medio de nuestras luchas y sufrimientos, como Esteban, debemos fijar nuestros ojos en la gloria de Cristo, quien nos sostiene y nos llama a ser fieles hasta la muerte.
