30 de marzo, 2026
Tu Rey viene | Anciano Sigfrido Arandia | Juan 12:12-19
Reunión Dominical
En esta prédica, el anciano Sigfrido Arandia nos lleva a reflexionar sobre la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, un evento que marca el inicio de la última semana de su vida en la tierra. A través de Juan 12:12-19, se nos recuerda la importancia de reconocer a Jesús no solo como un rey, sino como el Salvador que vino a traer paz a nuestras vidas.
La Entrada Triunfal
El relato de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén es conocido como el Domingo de Ramos. La multitud, emocionada por los milagros de Jesús, especialmente la resurrección de Lázaro, lo recibe con palmas y gritos de "Hosana". Sin embargo, muchos no entendían el verdadero significado de su llegada. La multitud esperaba un rey político que los liberara de la opresión romana, pero Jesús venía a ofrecer algo mucho más profundo: la salvación del pecado.
El Significado de la Aclamación
La aclamación de la multitud, que gritaba "Bendito el que viene en el nombre del Señor, el rey de Israel", refleja su deseo de un líder que los liberara. Sin embargo, Jesús entró montado en un asno, cumpliendo la profecía de Zacarías 9:9, lo que simboliza su naturaleza humilde y pacífica. Este acto contrasta con las expectativas de un rey guerrero, mostrando que su misión era traer paz y reconciliación.
Las Reacciones de la Multitud
En este evento, encontramos diferentes tipos de personas. Los discípulos, aunque estaban cerca de Jesús, no comprendieron el significado de su entrada hasta después de su glorificación. Por otro lado, la multitud que aclamaba a Jesús estaba dividida entre los que habían visto el milagro de Lázaro y los que solo habían oído hablar de él. Esta división muestra que no todos los que siguen a Jesús lo hacen con una fe genuina.
El Rechazo de los Fariseos
Los fariseos, al ver la popularidad de Jesús, se preocupaban por su propia posición y poder. Su respuesta fue de rechazo y conspiración, deseando eliminar a Jesús. Esto nos recuerda que no todos los que están en la multitud son verdaderos seguidores; algunos pueden ser opositores al mensaje de Cristo.
Aplicación
La entrada triunfal de Jesús nos desafía a examinar nuestra propia fe. ¿Estamos dispuestos a seguir a Cristo no solo en los momentos de celebración, sino también en los de sacrificio? Jesús nos llama a servirle con dedicación y a reconocerlo como nuestro verdadero Rey. En este Domingo de Ramos, reflexionemos sobre cómo podemos ser parte de la multitud que no solo aclama, sino que también conoce y sigue a Jesús con un corazón transformado.
