9 de marzo, 2026
Predicando la Palabra con valentía | Erick Miranda | Hechos 3:11-26
Congregación En Su Palabra
En esta prédica, el pastor Erick Miranda nos invita a reflexionar sobre la valentía en la proclamación del evangelio, tomando como base el pasaje de Hechos 3:11-26. A través del segundo mensaje de Pedro, se nos recuerda la importancia de centrar nuestra atención en Jesús y reconocer nuestra responsabilidad en su crucifixión, así como la esperanza que encontramos en su resurrección.
Contexto del Milagro
El pasaje inicia con la sanidad de un paralítico que había estado en esa condición durante 40 años. Pedro y Juan, al ver la multitud asombrada por el milagro, aprovechan la oportunidad para dirigir la atención hacia Jesús, el verdadero autor de la sanidad. Pedro enfatiza que no es por su propio poder que esto ha sucedido, sino por la gracia de Dios.
La Proclamación de Pedro
Pedro conecta la obra de Jesús con la historia de Israel, recordando al pueblo que ellos fueron responsables de entregar y repudiar al Santo y Justo. A través de su mensaje, Pedro no solo señala el pecado del pueblo, sino que también les ofrece la esperanza del perdón a través del arrepentimiento.
- Reconocimiento de la culpa: Pedro les recuerda que ellos fueron quienes pidieron la liberación de un asesino en lugar de Jesús.
- La importancia de la fe: Pedro explica que la fe que sanó al paralítico provino de Jesús, no de su propia capacidad.
- La conexión con las profecías: Pedro destaca que lo sucedido era parte del plan de Dios, anunciado por los profetas.
El Llamado al Arrepentimiento
Pedro invita al pueblo a arrepentirse y convertirse para que sus pecados sean borrados. Este llamado es crucial, ya que no hay salvación sin arrepentimiento. La promesa de tiempos de alivio es ofrecida a aquellos que se vuelven a Dios, dejando atrás su pasado de pecado.
La Esperanza en la Resurrección
La resurrección de Jesús es el fundamento de la esperanza que Pedro presenta. A pesar de que el pueblo había cometido graves errores, la gracia de Dios se manifiesta en la posibilidad de perdón y restauración. Pedro les recuerda que, aunque ellos lo negaron, Dios lo resucitó, y esto abre la puerta a una nueva vida.
Aplicación
La valentía de Pedro al predicar el evangelio nos desafía a ser audaces en nuestra propia proclamación de la fe. Debemos reconocer nuestra responsabilidad en la crucifixión de Cristo, pero también la inmensa gracia que nos ofrece el perdón. Al igual que el paralítico, nosotros también hemos sido sanados y restaurados. Vivamos en la libertad que nos da el arrepentimiento y la conversión, llevando el mensaje de esperanza a quienes nos rodean.
